Lagos de Ounianga en Chad


Lagos de Ounianga


Es justo decir que teníamos todos una gran ansiedad por llegar a esos lagos y darnos un chapuzón. Ya habían pasado dos días cruzando la depresión murdi, navengando las arenas del desierto del Sahara. O el Sahara nada más, pues la palabra misma significa desierto.
Tan solo tres días antes nos habían dicho que en uno de los pueblos frente a los lagos de Ounianga habían corrido a visitantes extranjeros y ya no querían más viajeros.

Esos lagos los tuvimos que observar a la distancia desde el desierto para después continuar y llegar a acampar a otro pueblo. En esas horas doradas del atardecer unas cuantas personas del pueblo lavaban su ropa y se bañaban frente al lago mientras los niños jugaban en sus orillas bajo las palmeras.

Nosotros estacionamos los vehículos a unos cuantos pasos de las personas y subimos a una pequeña meseta. Los niños nos siguieron y yo fui el objeto de atracción por tener un drone. Al empezar a volarlo los niños se entrometían en el control y metían sus manos a mis bolsas para sacar dinero. En forma evidente me empecé a molestar y a tratar de alejarlos mientras trataba de controlar el drone en su vuelo en un día ventoso. Las cosas rápidamente empezaron a escalar hasta el punto que un niño saco un cuchillo y me amenazaba con él.




Fue entonces que le pedí a Alonso (un español y organizador del grupo) que me ayudara a controlar a los niños mientras aterrizaba el drone. Al acercarlo, Alonso me adivirtio que no lo aterrizara pues los niños se estaban pasando rocas para destruirlo cuando este tocara tierra y que mejor lo aterrizara donde estaba Hamit, quién era el líder de la caravana en Chad y que justamente era de ese pueblo.
En ese momento Hamit subió a la meseta y se percato de la situación, empezando a corretear a los niños y hasta tal vez aplicando algunos correctivos con sus manos, lo cual son los usos y costumbres de Africa. Mientras yo guardaba en forma apresurada mi equipo fotográfico, la madre de uno de ellos subió a la meseta en un muy evidente estado de frenesí seguida por unos cuantos jóvenes.
Al bajar de la meseta pude ver que en la cima, Hamit sostenía las manos de la mujer, evitando que esta nos tirara con rocas que tenía en las manos, mientras el pequeño grupo de personas que la seguía se nutria cada vez mas. Fue en ese momento que Alonso nos dijo que teníamos problemas y que nos subiéramos a los vehículos. En menos de 5 minutos nos empezaron a aventar rocas y tuvimos que escapar a un lugar alejado escondidos detrás de una duna mientras Hamit arreglaba las cosas. Al poco tiempo vimos cómo empezaron a salir personas corriendo tras las dunas mientras nos aventaban más piedras.



Fue entonces que nos resguardamos en la destartalada estación de policía y oficina de migración (pues nos estábamos ubicados cerca de la frontera con Libia). La policía militar dijo que arreglaría las cosas y que irían a buscar a Hamit. Ya de noche regresaron sin Hamit diciendo que este se encotrába bien y se reuniría mas tarde con nosotros (lo cual hizo) ademas de que las cosas ya se habían solucionado y entonces fuimos a buscar un lugar para acampar frente al lago. Ahí fue donde nos informaron que la solución había sido el arresto de la mujer así como a un pequeño grupo de personas. En forma inmediata pensé que eso mas que una solución sería la chispa que podría detonar una serie de eventos mal afortunados, pero de acuerdo a la mentalidad europea de los compañeros de la caravana, me aseguraron que estaba equivocado. Es entendible que así percibieran las cosas, pues las autoridades en esos países funcionan como tal. Yo asumía que al ser una estación de policía militar, estos no eran de la comunidad de los lagos y los tubus (tribu local) no aceptarían su autoridad.



Al poco tiempo llamaron por teléfono a uno de los choferes para decirnos qué levantáramos el campamento y nos fuéramos pues la gente se estaba aglutinando en el pueblo con protestas violentas. Poco mas tarde llamaron nuevamente para informarnos que la comunidad había destruido la cárcel y liberado a la mujer, quien ya se encontraba desnuda en un estado totalmente fuera de si y que la comunidad nos estaba buscando.
Realmente no puedo aseverar que nos hubieran matado apedreándonos o que ocurriría una tragedia, pero bajo el conocimiento de eventos que han sucedido en las comunidades indigenas de México y Guatemala cuando estas entran en estado de frenesí, pensé lo peor y era yo quién les decía a los démas que nos teníamos que ir ya.
Acampamos a 20 kilómetros en medio del desierto y al otro día empezamos con nuestro retorno por medio de la depresión murdi nuevamente. Al llegar al siguiente pueblo nos informaron que el gobernador del area enviaría a una tropa del ejercito para calmar los ánimos de la tribu de los tubus quienes no se encontraban con la mejor actitud para darle la bienvenida al turismo mientras el gobierno de Chad quiere impulsarlo o promoverlo.



De cualquier manera al otro día de la salida de la capital (Djamena) y del país, cuando me encontraba en Italia me entere que hubo una serie de manifestaciones que terminaron con la muertes de varias decenas de civiles. A partir de la muerte del ex presidente de Chad hace un año, se ha creado una inestabilidad politíca, debido a que los ciudadanos no respetan el liderazgo del hijo del ex presidente quién murió muerto en combate tras querer sofocar personalmente una invasión rebelde en el norte del país.



Dicho todo eso, sé que se han organizado nuevos viajes a través del inmenso país y no ha ocurrido ningún nuevo incidente. Y en verdad que esa es una buena noticia, pues el país es bellísimo y bien vale la pena visarlos.

Comentarios